Hoy he entendido que, por mucho que intentes luchar contra tu destino, va a ser el que tenga que ser; si te desvías o tomas decisiones equivocadas, no te preocupes, porque tarde o temprano aparecerán las suficientes adversidades para que dejes ese camino atrás y prosigas por el tuyo...
Aquí acaba una historia preciosa entre dos seres humanos que realmente congeniaban a la perfección, hoy estoy muy triste porque mi camino se separa del tuyo...espero que seas muy feliz con otra familia que pueda cuidarte. Te quiero Arya mía. Siempre te recordaré princesa.
viernes, 26 de diciembre de 2014
viernes, 5 de septiembre de 2014
Septiembre después de verano
Dicen que la vida está cargada de pruebas, pruebas que, como seres humanos que somos, debemos superar con el fin de crecer, hacernos mejores almas hasta lograr tener los conocimientos suficientes y el saber estar; entonces, y sólo entonces, la misión estará cumplida.
Hay por tanto pruebas y pruebas; unas nos hacen correr peligro, otras nos obligan a tomar decisiones, otras nos hacen sufrir...la mayoría de las veces las superamos. Pero hay otras en las que no. Cuando eso ocurre, las compuertas se cierran y uno no deja que las cosas fluyan, nos bloqueamos y nos encerramos en nuestra cueva interior, esa que realmente nadie ajeno conoce, solo uno mismo y que a veces ni eso. La cueva es oscura, y llena de eco. Cada palabra retumba con pesadumbre y se repite miles de veces; está tan herméticamente cerrada que el sonido nunca deja de retumbar, y uno empieza a volverse loco.
La oscuridad no nos deja ver la puerta que abre al Universo de la verdad, y día a día las barbas crecen y se va adquiriendo un aspecto de ermitaño; lo peor es que no solo es el aspecto, sino en el corazón azul que está teñido de negro; cuan imaginaria es la cueva y cuan oscura se proyecta.
Hoy en día la red muestra unas conexiones imaginarias que no son reales por la ausencia de la persona; en el caso de la cueva la realidad existe de la misma forma, es decir, de ninguna. No existe.
Vivimos en un mundo lleno de complejos e incluso la gente que huye de ellos se ve arrastrada y sufre de los de los demás. Vivimos en un mundo de sentimientos tan palpables que apabullan y erizan pieles. Se huele el miedo, el dolor, la inseguridad, el egoísmo. Se transmite amor y también paz. Pero sobre todo, se transmiten las olas. Las olas de locura. Una locura aparece en la mente de una persona pero posteriormente comienza a crecer y acaba llegando a cada rincón y danzando, rompiendo fuertemente cuando su fuerza se acaba. Para transformarse en otra ola. La mente necesita siempre buscar una pregunta. Pero no merece la pena multiplicarla de forma exponencial. El corazón que intenta mantenerse puro comienza a flaquear, Hasta él siente que sucumbe.
Pero como olvidar que las pruebas llevan tras de sí una enseñanza, Y es aquí donde se enciende la famosa bombilla, esa que llamamos idea y que, cual candelabro, nos trae la luz que nos muestra la puerta por la que por fin saldremos de la cueva. Como está establecido, las ideas se caracterizan por provenir de una entidad concreta, y como es mi cueva, es mi idea. Y esta idea...todos sabemos de dónde viene, para qué entrar en detalles.
Un esfuerzo sobrehumano en el que a veces nos vemos envueltos.
Hay por tanto pruebas y pruebas; unas nos hacen correr peligro, otras nos obligan a tomar decisiones, otras nos hacen sufrir...la mayoría de las veces las superamos. Pero hay otras en las que no. Cuando eso ocurre, las compuertas se cierran y uno no deja que las cosas fluyan, nos bloqueamos y nos encerramos en nuestra cueva interior, esa que realmente nadie ajeno conoce, solo uno mismo y que a veces ni eso. La cueva es oscura, y llena de eco. Cada palabra retumba con pesadumbre y se repite miles de veces; está tan herméticamente cerrada que el sonido nunca deja de retumbar, y uno empieza a volverse loco.
La oscuridad no nos deja ver la puerta que abre al Universo de la verdad, y día a día las barbas crecen y se va adquiriendo un aspecto de ermitaño; lo peor es que no solo es el aspecto, sino en el corazón azul que está teñido de negro; cuan imaginaria es la cueva y cuan oscura se proyecta.
Hoy en día la red muestra unas conexiones imaginarias que no son reales por la ausencia de la persona; en el caso de la cueva la realidad existe de la misma forma, es decir, de ninguna. No existe.
Vivimos en un mundo lleno de complejos e incluso la gente que huye de ellos se ve arrastrada y sufre de los de los demás. Vivimos en un mundo de sentimientos tan palpables que apabullan y erizan pieles. Se huele el miedo, el dolor, la inseguridad, el egoísmo. Se transmite amor y también paz. Pero sobre todo, se transmiten las olas. Las olas de locura. Una locura aparece en la mente de una persona pero posteriormente comienza a crecer y acaba llegando a cada rincón y danzando, rompiendo fuertemente cuando su fuerza se acaba. Para transformarse en otra ola. La mente necesita siempre buscar una pregunta. Pero no merece la pena multiplicarla de forma exponencial. El corazón que intenta mantenerse puro comienza a flaquear, Hasta él siente que sucumbe.
Pero como olvidar que las pruebas llevan tras de sí una enseñanza, Y es aquí donde se enciende la famosa bombilla, esa que llamamos idea y que, cual candelabro, nos trae la luz que nos muestra la puerta por la que por fin saldremos de la cueva. Como está establecido, las ideas se caracterizan por provenir de una entidad concreta, y como es mi cueva, es mi idea. Y esta idea...todos sabemos de dónde viene, para qué entrar en detalles.
Un esfuerzo sobrehumano en el que a veces nos vemos envueltos.
sábado, 21 de junio de 2014
Cuando crees que puedes olvidar
Seguro que estoy equivocada. Que ese retortigar de tripas no son mariposas, sino los gases de la comida que tomé. Que cuando veo esa parte más cálida en el frente de mi visión, no es sino el resquicio de haber contemplado el flexo pensando en nada; simplemente mirando al infinito. ¿Es una guerra contra lo irracional? ¿Qué quiere o espera tu corazón? ¿Y el mío? Sólo pienso en lo equivocada que estoy cuando pienso queestoy equivocada. Y que baje, o me deje subir de una puta vez, y lo vea con sus propios ojos, si tantos hechos científicos necesita. Me asusta pensar que estoy equivocada.
miércoles, 21 de mayo de 2014
qué cursi soy a veces, jeje
Prométeme que hoy es hoy, que no hay mañana y que el día y la noche se harán menos efímeros el día que por fin nos toque. No lo ansío ni lo deseo, simplemente sé que ocurrirá y está de más el preguntarse cuándo, porque eso solo le importaría a los ignorantes. El ser humano posee esa razón que les hace sentir racionalmente, amar cuando simplemente el corazón lo dicta. Y el camino resulta imposible de esquivar, las emociones van marcando cada paso, y la ilusión y las ganas de vivir simplemente por pensar que existes hacen de este mundo algo menos ruin...Parece que hay alguien que piensa como tú. Parece que hay alguien que es capaz de verte a ti misma como tú te ves. Sé que hay más personas así, pero qué coño me importa... en este caso es especial porque vuelan mariposas que se posan en mis hombros en este río, que en esta ocasión no va a arrastrarme, de suave corriente y bello cual riachuelo que discurre por la naturaleza más pura en la que el ser humano ya posó su pie...
Las emociones me inundan, el expresar con palabras no puede bastar porque sólo me bastaría contigo; es contigo y con nadie más. Los meses pasan pero mi corazón sigue en pie. Y es que a veces sobra preguntarse, a veces es suficiente con confiar...cuando sabes que está, que es real, el seguir caminando es simplemente una prueba de fortaleza que nos enriquecerá...y nos hará personas más grandes. Me ha dicho Nietzsche que el Superhombre nunca camina solo...y es por eso que andamos en paralelo.
Las emociones me inundan, el expresar con palabras no puede bastar porque sólo me bastaría contigo; es contigo y con nadie más. Los meses pasan pero mi corazón sigue en pie. Y es que a veces sobra preguntarse, a veces es suficiente con confiar...cuando sabes que está, que es real, el seguir caminando es simplemente una prueba de fortaleza que nos enriquecerá...y nos hará personas más grandes. Me ha dicho Nietzsche que el Superhombre nunca camina solo...y es por eso que andamos en paralelo.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Hazlo, siempre que puedas
Una vez más, dejaré a mi pluma danzar. Suavemente se desliza castigando a este papel cuyas entrañas ardieron, siendo hoy no más que triste ceniza. Bailará sobre mí para acabar tatuándome, con mi propia sangre, el perdón que mi corazón tanto ansia recibir, ese perdón que solo yo misma podría concebirme. Para de una vez por todas quedar empapada de mí. Bajo esta tinta de muerte...
miércoles, 30 de abril de 2014
La musa desnuda
Cántame una nana. Hoy quiero dormirme en tu abrazo, en tus brazos de fino vello, en tu lomo recostada. Respírame, suave pero con ímpetu, que tu viento roce mi tímpano y logre la cosquilla; esa nuestra caricia secreta en las zonas de faz, allá donde más puro se siente la profundidad de los besos que se buscan y eclosionan cual huracán. Déjame una vez más comerte los ojos, por dios, una vez más, necesito hablarte con sinceridad. Muero por nuestro sexo y en tu arritmia, cuando controlé tu corazón, sentiste cuán fuerte podía ser el poder que ejerciese en ti. Sin más, trataré de ser nada, de nadar naufragada, de tarzar hoy sin ti. Mas mañana...ayyy mañana que será lo que nos deparará. La hora de olvidarte es ya, pero no llega. Y yo mientras te sigo pensando, y todo esto sigue pesando.
domingo, 20 de abril de 2014
Happiness is fleeting
Hoy me he levantado feliz. No es un día extraño, ni especial. Es domingo y estoy sola en mi piso de Sevilla, ayer me dejaron tirada y hoy me dispongo a pasar el día en soledad acompañada simplemente de mi agradable compañía. Estoy escuchando un disco que se llama Iola, que me transmite una energía y unas ganas de vivir, de trabajar y sonreír que nadie es capaz de saber, nadie que no sea yo misma. Esta mañana, después de una intensa semana de sueños y de reflexión constante, mi bendita cabeza llega a esas conclusiones que desde hace tanto esperaba de ella. Pero estaba un poco débil (está comprobado, depresión post-erasmus según la encuesta a todos aquellos estudiantes que este año andan o reventados sin saber si quieren morir, o de continuación con dicha increíble vida) y, bueno chica, te lo perdono.
De todas las cosas nuevas que me he planteado este año, encuentro hoy respuestas que me hacen sentir bastante orgullosa de mí misma y que estoy segura que me ayudan a crecer como persona y a ser un poquitín más sabia, a tener algo más de experiencia. El año pasado fue el de ver, y absorber todo cual esponja; este es el de pensar y reflexionar sobre todo aquello que vi. Gracias a la vida por haberme hecho cruzarme en mi camino con esas personas; por otro lado echarle un poco la bronca por aquellas con las que no me dejó cruzarme al volverme a veces tan introvertida en mí misma (semanas sin apenas salir de mis cuatro paredes sólo nutriéndome de información por esta maldita pantalla).
Al fin y al cabo, los años pasan y descubres cómo eres, que simplemente has ido cambiando de amigos porque constantemente necesitas crecer. Y vas evolucionando a como realmente quieres, y aunque están esos que se conservan siempre, los demás van y vienen en un vaivén, porque así es la vida y nunca me dio pena, al revés; es una de las cosas más maravillosas que tiene...el conocer uno a todo el que pueda, todo lo que pueda. Sin esa visión no habría habido millones de días, tardes o noches loquísimas, para escribir una trilogía ya por lo menos...si es que la felicidad son momentos....Y a veces duran bastante.
Entiendo esta época como la transición, y es por ello que está siendo tan difícil. No obstante, día a día, comienza a atisbarse la luz al fondo del túnel. Y la luz brilla con una intensidad que me deja ciega. Menos mal que me quedarán los demás sentidos. Al final todo consiste en adaptarse a las curvas sin venirse abajo...
De todas las cosas nuevas que me he planteado este año, encuentro hoy respuestas que me hacen sentir bastante orgullosa de mí misma y que estoy segura que me ayudan a crecer como persona y a ser un poquitín más sabia, a tener algo más de experiencia. El año pasado fue el de ver, y absorber todo cual esponja; este es el de pensar y reflexionar sobre todo aquello que vi. Gracias a la vida por haberme hecho cruzarme en mi camino con esas personas; por otro lado echarle un poco la bronca por aquellas con las que no me dejó cruzarme al volverme a veces tan introvertida en mí misma (semanas sin apenas salir de mis cuatro paredes sólo nutriéndome de información por esta maldita pantalla).
Al fin y al cabo, los años pasan y descubres cómo eres, que simplemente has ido cambiando de amigos porque constantemente necesitas crecer. Y vas evolucionando a como realmente quieres, y aunque están esos que se conservan siempre, los demás van y vienen en un vaivén, porque así es la vida y nunca me dio pena, al revés; es una de las cosas más maravillosas que tiene...el conocer uno a todo el que pueda, todo lo que pueda. Sin esa visión no habría habido millones de días, tardes o noches loquísimas, para escribir una trilogía ya por lo menos...si es que la felicidad son momentos....Y a veces duran bastante.
Entiendo esta época como la transición, y es por ello que está siendo tan difícil. No obstante, día a día, comienza a atisbarse la luz al fondo del túnel. Y la luz brilla con una intensidad que me deja ciega. Menos mal que me quedarán los demás sentidos. Al final todo consiste en adaptarse a las curvas sin venirse abajo...
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